He oído hablar de la mala educación que reciben los chicos hoy día. De lo mal que son formados en las instituciones estatales o religiosas.
Pero no se repara en que la educación “comienza por casa”.
Según Piaget los niños transitan cuatro estadios hasta llegar a los quince años de edad:
1er Estadio : es el estadio sensorio-motor, desde el nacimiento hasta los 2 años, en el niño se produce la adquisición del control motor y el conocimiento de los objetos físicos que le rodean.
2do Estadio : es el periodo pre-operacional, de los 2 a los 7 años, adquiere habilidades verbales Imitando a los adultos, el niño aprende el lenguaje, lo cual le permitirá dar un enorme paso adelante . Ello supondrá la posibilidad de hacer intercambios verbales con los demás.
3er Estadio : es el estadio operacional concreto, de los 7 a los 12 años, cuando sea capaz de manejar conceptos abstractos como los números y de establecer relaciones, estadio que se caracteriza por un pensamiento lógico; el niño trabajará con eficacia siguiendo las operaciones lógicas, siempre utilizando símbolos referidos a objetos concretos y no abstractos, con los que aún tendrá dificultades.
4to Estadio : por último, de los 12 a los 15 años (edades que se pueden adelantar por la influencia de la escolarización), se desarrolla el periodo operacional formal, en el que se opera lógica y sistemáticamente con símbolos abstractos, sin una correlación directa con los objetos del mundo físico.
Como podemos observar en la teoría de Piaget los siete primeros años de vida del niño son fundamentales para adquirir “nuevas destrezas”, las básicas y más importantes: Moverse y aprender el lenguaje.
Este último nos permite realizar intercambios verbales con los demás, algo muy importante en la existencia del ser humano. Además, al interiorizarse la palabra, surge el pensamiento como dialogo consigo mismo. Surgen dos nuevos mundos: el mundo social y el mundo interior. La educación que recibimos la aplicaremos e estos dos ámbitos. Esa formación nos servirá para desenvolvernos durante el trayecto de vida.
Ahora bien, EDUCAR según la Real Academia Española es:
educar.
(Del lat. educāre).
1. tr. Dirigir, encaminar, doctrinar.
2. tr. Desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del niño o del joven por medio de preceptos, ejercicios, ejemplos, etc.. Educar la inteligencia, la voluntad.
3. tr. Desarrollar las fuerzas físicas por medio del ejercicio, haciéndolas más aptas para su fin.
4. tr. Perfeccionar, afinar los sentidos. Educar el gusto.
5. tr. Enseñar los buenos usos de urbanidad y cortesía.
Hoy día se liga a la educación con los establecimientos educativos, siendo que los valores más significativos que recibe el niño son adquiridos durante los primeros años de vida. Mediante la imitación de los que los rodean. Y las personas que lo rodean a esa edad generalmente pertenecen al núcleo familiar. Es aquí donde los adultos que ya tienen inculcados ciertos valores y una experiencia marcada en el deben predicar con el ejemplo.
Piaget afirma que “Los primeros agentes sociales son la familia y luego, la escuela” .
CONTINÚA.....
miércoles, 10 de noviembre de 2010
lunes, 25 de octubre de 2010
Ensayos...
Horkheimer y Adorno
Aislamiento por comunicación.
El título nos hace pensar de modo paradójico. Si hay comunicación, ¿Cómo puede haber aislamiento? O, lo que es peor, ¿Cómo puede derivar de ella? Se supone que si los seres humanos se comunican, no hay aislamiento sino integración. Al menos así lo establece el sentido común.
”El proceso separa literalmente a os hombres”
Los trabajadores se hallan aislados dentro de lo colectivo”. Los autores dan el ejemplo del automóvil. Hoy día se viaja mucho más que antes en coche privado, esto produce u aislamiento porque se viaja solo. Y en el caso de que se viaje en familia, los temas que se dialogan se encuentran tipificados” de acuerdo con las diferentes clase de autos. “La comunicación” procede a igualar a los hombres aislándolos”.
TEMA La comunicación.
PROBLEMA No hay comunicación, los hombres se aíslan.
DESPLIEGUE: A partir del ejemplo del auto y su uso.
ENUNCIADOR Desde el título se propone confrontar con la opinión común. Desestabilizar al destinatario.
Italo Calvino
Colección de arena.
Aquí, el título me hace pensar que se hablará de playas.
Sin embargo, solo se hace referencia a la arena, a ese montón de partículas. Más precisamente a una colección de arena. “Como toda colección, esta también es un diario: diario de viajes, claro está, pero también diario de sentimientos, de estados de ánimo, de humores, aunque n o podamos estar seguros, al verlos aquí embotellados y rotulados, de que exista realmente un correspondencia entre la fría arena de color tierra de Leningrado, o la finísima arena Copacabana y los sentimientos que evocan”
“La fascinación de un colección reside en lo que revela y en lo que oculta del impulso secreto de que la ha motivado”
¿Qué habrá guiado al coleccionista?
“Descifrando así el diario de la melancólica (¿o feliz?) coleccionista de arena, he llegado a preguntarme que hay escrito en esa arena de palabras escritas que he alineado en mi vida, esa arena que ahora me parece tan lejos de las playas y de los desiertos del vivir”.
TEMA Motivación de una colección.
PROBLEMA En qué cada uno encuentra fundamento y modelo. Qué lo guía.
DESPLIEGUE Y ENUNCIADOR comparación del enunciador, su vida y “colección” con la coleccionista de arena, mediante metáfora. El autor busca la motivación que tuvo esa colección de arena y lo que ella oculta. Lo compara con sus propias motivaciones.
Por qué leer los clásicos.
Los clásicos son esos libros de los cuales se suele oír decir: <> y nunca <>.
…”leer por primera vez un libro en la edad madura es un placer extraordinario: diferente (pero no se puede decir que sea mayor o menor) que el de haberlo leído en la juventud. La juventud comunica a la lectura, como a cualquier otra experiencia, un sabor particular y una particular importancia, mientras que en la madurez se aprecian (debería apreciarse) muchos detalles, niveles y significados más.
Clásicos:
“Libros que constituyen una riqueza para quien los ha leído y amado, pero que constituyen una riqueza no menor para quien se reserva la suerte de leerlos por primera vez”.
“son libros que ejercen una influencia particular ya sea cuando se imponen por inolvidables, ya sea cuando se esconden en los pliegues de la memoria mimetizados con el inconciente colectivo o individual”.
“Toda relectura de un clásico es una lectura de descubrimiento como la primera”.
“Toda lectura de un clásico es en realidad una relectura”.
“Es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir”.
“Son esos libros que nos llegan trayendo impresa la huella de las lecturas que han precedido a la nuestra, y tras de sí la huella que han dejado en la cultura o en las culturas que han atravesado”.
“La lectura de un clásico debe depararnos cierta sorpresa con la imagen que de él teníamos”.
“Son libros que cuanto más cree uno conocerlos de oídas, tanto más nuevos, inesperados, inéditos resultan al leerlos de verdad”.
“Un clásico funciona como tal cuando establece una relación personal con quién lo lee”
“Llámase clásico a un libro que se configura como equivalente del universo, a semejanza de los antiguos talismanes”.
“Tu clásico es aquel que no puede serte indiferente y que te sirve para definirte a ti mismo en relación y quizás en contraste con él”
“…cómo relacionar la lectura de los clásicos con todas las otras lecturas que no son de clásicos.”
“… el máximo rendimiento de la lectura de los clásicos lo tiene quien sabe alternarla con una sabia dosificación de la lectura de actualidad.
“Es clásico lo que tiende a relegar la actualidad a la categoría de ruido de fondo, pero al mismo tiempo no puede prescindir de ese ruido de fondo” “Es clásico lo que persiste como ruido de fondo incluso allí donde la actualidad más incompatible se impone”.
Cada uno debe inventarse su propia biblioteca de clásicos. Según Calvino esa biblioteca debe comprender por partes iguales los libros que hemos leído y que han contado para nosotros y los libros que nos proponemos leer y presuponemos que van a contar para nosotros. Dejando una sección vacía para las sorpresas, los descubrimientos ocasionales.
“La única razón que se puede aducir es que leer los clásicos es mejor que no leerlos”.
TEMA Los libros clásicos.
PROBLEMA ¿Por qué leerlos?
DESPLIEGUE A partir de la definición de libros clásicos y su ampliación relacionándola con las lecturas o clásicas.
ENUNCIADOR Realiza propuestas para justificar la lectura de los clásicos. Intenta relacionar las lecturas clásicas con las que no lo son para encontrar un “equilibrio”.
Aislamiento por comunicación.
El título nos hace pensar de modo paradójico. Si hay comunicación, ¿Cómo puede haber aislamiento? O, lo que es peor, ¿Cómo puede derivar de ella? Se supone que si los seres humanos se comunican, no hay aislamiento sino integración. Al menos así lo establece el sentido común.
”El proceso separa literalmente a os hombres”
Los trabajadores se hallan aislados dentro de lo colectivo”. Los autores dan el ejemplo del automóvil. Hoy día se viaja mucho más que antes en coche privado, esto produce u aislamiento porque se viaja solo. Y en el caso de que se viaje en familia, los temas que se dialogan se encuentran tipificados” de acuerdo con las diferentes clase de autos. “La comunicación” procede a igualar a los hombres aislándolos”.
TEMA La comunicación.
PROBLEMA No hay comunicación, los hombres se aíslan.
DESPLIEGUE: A partir del ejemplo del auto y su uso.
ENUNCIADOR Desde el título se propone confrontar con la opinión común. Desestabilizar al destinatario.
Italo Calvino
Colección de arena.
Aquí, el título me hace pensar que se hablará de playas.
Sin embargo, solo se hace referencia a la arena, a ese montón de partículas. Más precisamente a una colección de arena. “Como toda colección, esta también es un diario: diario de viajes, claro está, pero también diario de sentimientos, de estados de ánimo, de humores, aunque n o podamos estar seguros, al verlos aquí embotellados y rotulados, de que exista realmente un correspondencia entre la fría arena de color tierra de Leningrado, o la finísima arena Copacabana y los sentimientos que evocan”
“La fascinación de un colección reside en lo que revela y en lo que oculta del impulso secreto de que la ha motivado”
¿Qué habrá guiado al coleccionista?
“Descifrando así el diario de la melancólica (¿o feliz?) coleccionista de arena, he llegado a preguntarme que hay escrito en esa arena de palabras escritas que he alineado en mi vida, esa arena que ahora me parece tan lejos de las playas y de los desiertos del vivir”.
TEMA Motivación de una colección.
PROBLEMA En qué cada uno encuentra fundamento y modelo. Qué lo guía.
DESPLIEGUE Y ENUNCIADOR comparación del enunciador, su vida y “colección” con la coleccionista de arena, mediante metáfora. El autor busca la motivación que tuvo esa colección de arena y lo que ella oculta. Lo compara con sus propias motivaciones.
Por qué leer los clásicos.
Los clásicos son esos libros de los cuales se suele oír decir: <
…”leer por primera vez un libro en la edad madura es un placer extraordinario: diferente (pero no se puede decir que sea mayor o menor) que el de haberlo leído en la juventud. La juventud comunica a la lectura, como a cualquier otra experiencia, un sabor particular y una particular importancia, mientras que en la madurez se aprecian (debería apreciarse) muchos detalles, niveles y significados más.
Clásicos:
“Libros que constituyen una riqueza para quien los ha leído y amado, pero que constituyen una riqueza no menor para quien se reserva la suerte de leerlos por primera vez”.
“son libros que ejercen una influencia particular ya sea cuando se imponen por inolvidables, ya sea cuando se esconden en los pliegues de la memoria mimetizados con el inconciente colectivo o individual”.
“Toda relectura de un clásico es una lectura de descubrimiento como la primera”.
“Toda lectura de un clásico es en realidad una relectura”.
“Es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir”.
“Son esos libros que nos llegan trayendo impresa la huella de las lecturas que han precedido a la nuestra, y tras de sí la huella que han dejado en la cultura o en las culturas que han atravesado”.
“La lectura de un clásico debe depararnos cierta sorpresa con la imagen que de él teníamos”.
“Son libros que cuanto más cree uno conocerlos de oídas, tanto más nuevos, inesperados, inéditos resultan al leerlos de verdad”.
“Un clásico funciona como tal cuando establece una relación personal con quién lo lee”
“Llámase clásico a un libro que se configura como equivalente del universo, a semejanza de los antiguos talismanes”.
“Tu clásico es aquel que no puede serte indiferente y que te sirve para definirte a ti mismo en relación y quizás en contraste con él”
“…cómo relacionar la lectura de los clásicos con todas las otras lecturas que no son de clásicos.”
“… el máximo rendimiento de la lectura de los clásicos lo tiene quien sabe alternarla con una sabia dosificación de la lectura de actualidad.
“Es clásico lo que tiende a relegar la actualidad a la categoría de ruido de fondo, pero al mismo tiempo no puede prescindir de ese ruido de fondo” “Es clásico lo que persiste como ruido de fondo incluso allí donde la actualidad más incompatible se impone”.
Cada uno debe inventarse su propia biblioteca de clásicos. Según Calvino esa biblioteca debe comprender por partes iguales los libros que hemos leído y que han contado para nosotros y los libros que nos proponemos leer y presuponemos que van a contar para nosotros. Dejando una sección vacía para las sorpresas, los descubrimientos ocasionales.
“La única razón que se puede aducir es que leer los clásicos es mejor que no leerlos”.
TEMA Los libros clásicos.
PROBLEMA ¿Por qué leerlos?
DESPLIEGUE A partir de la definición de libros clásicos y su ampliación relacionándola con las lecturas o clásicas.
ENUNCIADOR Realiza propuestas para justificar la lectura de los clásicos. Intenta relacionar las lecturas clásicas con las que no lo son para encontrar un “equilibrio”.
“LA EDUCACIÓN PÚBLICA, LAICA Y GRATUITA”
Me quedo con este último término: GRATUITA. ¿Y por eso tenemos que aceptar estudiar en estas condiciones?
Condiciones que para aquellas personas que no cursan aquí son buenas. Ocurre que nosotros, los estudiantes no nos conformamos con nada, somos unos rebeldes y encima vagos. En vez de estudiar hacemos marchas, cortamos calles, y tomamos la facultad, dando un malísimo ejemplo.
Ahora, me pregunto ¿Somos nosotros los que damos el mal ejemplo defendiendo lo que debería ser nuestro, nuestros derechos? ¿O son aquellos que se quedan de brazos cruzados criticándonos sin siquiera informarse de la situación? Es muy triste que las personas “ajenas” a la situación opinen tan mal de nosotros y no se interesen por lo que está ocurriendo. Que nos juzguen. Y cataloguen: “Otra vez los de sociales” “Son unos vagos de mierda estos pibes” “Siempre hubo grupitos de estudiantes que hicieron política, han envuelto a sus compañeros” “La juventud está perdida”.
Hace más de cuatro semanas que la facultad de Sociales de la UBA está tomada. Pero esta lucha no comenzó hace cuatro semanas, sino hace más diez años. Sí, lea y relea: diez años en los que los estudiantes reclamamos un edificio único, buenas condiciones edilicias, pago de sueldos a todos los docentes, desfinanciamiento de la educación pública. Pública gracias a usted, a mi y a todos los que pagan sus impuestos. No es una simple actitud de rebeldía, estamos defendiendo nuestros derechos, pero lo único que obtenemos son críticas. No somos unos “vagos” si lo fuéramos no estaríamos asistiendo a clase y rindiendo parciales como lo estamos haciendo. A nosotros tampoco nos satisface tener que cortar una calle, tomar la Facultad. No, a todos no. Entiendo que hay gente que aprovecha esta situación para imponer sus intereses o ideología política, oportunistas. Pero no dudo de que cada uno de los que asistimos a esta facultad queremos sentarnos en una silla al venir a clase, tener un pupitre donde apoyar los cuadernos, escuchar al docente cuando habla, estar en un aula donde no haya baldes porque se llueve, no estar pendiente de qué sucedería si un día se nos incendia el edificio. Esta juventud perdida es la que el día de mañana va a educar a sus hijos, nietos o bisnietos, y lo hará con los medios que tenga, que esperamos sean mejores que los actuales.
La toma es la única manera que encontramos por el momento de reclamar lo que es nuestro. Históricamente se consiguieron logros y beneficios de este modo. Nosotros no pedimos beneficios extras, sino lo que corresponde. No queremos un “Bonus track”, queremos una FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES.
Condiciones que para aquellas personas que no cursan aquí son buenas. Ocurre que nosotros, los estudiantes no nos conformamos con nada, somos unos rebeldes y encima vagos. En vez de estudiar hacemos marchas, cortamos calles, y tomamos la facultad, dando un malísimo ejemplo.
Ahora, me pregunto ¿Somos nosotros los que damos el mal ejemplo defendiendo lo que debería ser nuestro, nuestros derechos? ¿O son aquellos que se quedan de brazos cruzados criticándonos sin siquiera informarse de la situación? Es muy triste que las personas “ajenas” a la situación opinen tan mal de nosotros y no se interesen por lo que está ocurriendo. Que nos juzguen. Y cataloguen: “Otra vez los de sociales” “Son unos vagos de mierda estos pibes” “Siempre hubo grupitos de estudiantes que hicieron política, han envuelto a sus compañeros” “La juventud está perdida”.
Hace más de cuatro semanas que la facultad de Sociales de la UBA está tomada. Pero esta lucha no comenzó hace cuatro semanas, sino hace más diez años. Sí, lea y relea: diez años en los que los estudiantes reclamamos un edificio único, buenas condiciones edilicias, pago de sueldos a todos los docentes, desfinanciamiento de la educación pública. Pública gracias a usted, a mi y a todos los que pagan sus impuestos. No es una simple actitud de rebeldía, estamos defendiendo nuestros derechos, pero lo único que obtenemos son críticas. No somos unos “vagos” si lo fuéramos no estaríamos asistiendo a clase y rindiendo parciales como lo estamos haciendo. A nosotros tampoco nos satisface tener que cortar una calle, tomar la Facultad. No, a todos no. Entiendo que hay gente que aprovecha esta situación para imponer sus intereses o ideología política, oportunistas. Pero no dudo de que cada uno de los que asistimos a esta facultad queremos sentarnos en una silla al venir a clase, tener un pupitre donde apoyar los cuadernos, escuchar al docente cuando habla, estar en un aula donde no haya baldes porque se llueve, no estar pendiente de qué sucedería si un día se nos incendia el edificio. Esta juventud perdida es la que el día de mañana va a educar a sus hijos, nietos o bisnietos, y lo hará con los medios que tenga, que esperamos sean mejores que los actuales.
La toma es la única manera que encontramos por el momento de reclamar lo que es nuestro. Históricamente se consiguieron logros y beneficios de este modo. Nosotros no pedimos beneficios extras, sino lo que corresponde. No queremos un “Bonus track”, queremos una FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES.
lunes, 4 de octubre de 2010
Un poquito más sobre el proceso de reescritura...
Al ver los procesos de trabajos narrativos que presentaron mis compañeros, noté que el mío no detallaba demasiado cómo había sido cada uno de los pasos que seguí y tampoco expliqué en demasía cómo me sentí al avanzar en él.
Por tal motivo en este espacio pretendo profundizar cómo fue el proceso de mi trabajo.
En primer instancia decidí el género. Como mi fuerte no es la ficción me incliné hacia la crónica.
El siguiente paso era saber sobre qué iba a escribir. Debo reconocer que no me fue fácil encontrar un tema que me interese y del que además pueda en mis tiempos libres ocuparme. Pasé semanas pensando la temática para mi trabajo, realmente me preocupaba no hallar UN tema. Incluso charlé con gente ajena al proyecto para que me ayuden, millones de temas me sugirieron. Entre ellos, un viaje en tren. Al escuchar esta sugerencia, mi mente no dudó. La descarté. El tren es algo muy común, viajo siempre en él, no hay nada atrapante allí.
Una de esas tantas veces en las que viajé, me tocó hacerlo sola. Ningunos de mis amigos que viajan conmigo todos los fines de semana de todo el año viajó aquel día. Y fue ahí cuando mi cabeza recordó aquella sugerencia: viaje en tren. No estaba segura de que sirviera, pero nada me costaba tomar unas notas de aquel viaje. Eso fue lo que hice, saqué mi anotador y sin darme cuenta las páginas del mismo se fueron llenando de palabras, frases, lugares, etc. Nunca pensé que un viaje en tren podría ocupar tanto espacio en mi cuadernillo.
Definitivamente, ese era el tema del que quería escribir. Una vez seleccionado, compilé todos los datos; Varias veces, ya que antes del trabajo final muchos bosquejos se fueron al tacho. Si bien algunas cosas del trabajo terminado me "hacen ruido" estoy conforme. Salió algo de lo que pensé que no podría salir absolutamente nada.
Para la reescritura de este trabajo intenté alejarme más aun de esa situación tan cercana para mi. Me propuse cuestionarme como lo haría alguien que lee el texto y no realizó el viaje. Eso me permitió agregar algunos detalles que permiten al lector sentirse más cerca de la situación. También agregué algunos aportes sobre la valoración del tren, que creo son importantes para comprender las condiciones de aquel viaje.
Mi propósito al escribir el trabajo narrativo fue mostrar o acercar al lector al viaje en tren, a algunas de las situaciones que allí se pueden vivir, de los "paisajes" que podemos observar en aquel medio tan común para algunos y ajeno para otros.
En cuanto al formato del trabajo, separé los párrafos porque sentí que esto hacía más clara la lectura, más ordenada.
Por tal motivo en este espacio pretendo profundizar cómo fue el proceso de mi trabajo.
En primer instancia decidí el género. Como mi fuerte no es la ficción me incliné hacia la crónica.
El siguiente paso era saber sobre qué iba a escribir. Debo reconocer que no me fue fácil encontrar un tema que me interese y del que además pueda en mis tiempos libres ocuparme. Pasé semanas pensando la temática para mi trabajo, realmente me preocupaba no hallar UN tema. Incluso charlé con gente ajena al proyecto para que me ayuden, millones de temas me sugirieron. Entre ellos, un viaje en tren. Al escuchar esta sugerencia, mi mente no dudó. La descarté. El tren es algo muy común, viajo siempre en él, no hay nada atrapante allí.
Una de esas tantas veces en las que viajé, me tocó hacerlo sola. Ningunos de mis amigos que viajan conmigo todos los fines de semana de todo el año viajó aquel día. Y fue ahí cuando mi cabeza recordó aquella sugerencia: viaje en tren. No estaba segura de que sirviera, pero nada me costaba tomar unas notas de aquel viaje. Eso fue lo que hice, saqué mi anotador y sin darme cuenta las páginas del mismo se fueron llenando de palabras, frases, lugares, etc. Nunca pensé que un viaje en tren podría ocupar tanto espacio en mi cuadernillo.
Definitivamente, ese era el tema del que quería escribir. Una vez seleccionado, compilé todos los datos; Varias veces, ya que antes del trabajo final muchos bosquejos se fueron al tacho. Si bien algunas cosas del trabajo terminado me "hacen ruido" estoy conforme. Salió algo de lo que pensé que no podría salir absolutamente nada.
Para la reescritura de este trabajo intenté alejarme más aun de esa situación tan cercana para mi. Me propuse cuestionarme como lo haría alguien que lee el texto y no realizó el viaje. Eso me permitió agregar algunos detalles que permiten al lector sentirse más cerca de la situación. También agregué algunos aportes sobre la valoración del tren, que creo son importantes para comprender las condiciones de aquel viaje.
Mi propósito al escribir el trabajo narrativo fue mostrar o acercar al lector al viaje en tren, a algunas de las situaciones que allí se pueden vivir, de los "paisajes" que podemos observar en aquel medio tan común para algunos y ajeno para otros.
En cuanto al formato del trabajo, separé los párrafos porque sentí que esto hacía más clara la lectura, más ordenada.
martes, 28 de septiembre de 2010
Segundo paso. Respuesta a la carta de Ana.
Papá…Coincido con vos: “Como si tuvieras quince años” Es así como has actuado. Para mí siempre fuiste EL hombre de la casa, pero dejaste de serlo cuando huiste. Porque no puedo llamarlo de otra forma, escapaste de nuestras preguntas, opiniones, etc. dejando esta simple carta.
No puedo negar que al leerla, mi primera respuesta fue de enojo. No podía entender que pensaras que somos grandes y ya no te necesitamos. Si somos grandes creo que pudiste haberte sentado a charlar con nosotros y no irte así, como un escapista. Un hijo siempre necesita de un padre, no solo en la etapa preescolar como vos pensás.
Agradezco todas las cosas que me diste y destacas en tu carta. Pero me duele que a su vez me negaras cosas que para mí son fundamentales: honestidad (desde el principio), diálogos, posibilidad de opinar…no sobre la relación tuya con mamá, sino a sobre esta situación que me involucra a mi y a mis hermanos.
¿”Días de padres e hijos”? ¡Que cosa más absurda! Todos los días se viven cosas que merecen ser compartidas. Esto me hace pensar en que nuestro vínculo va a tener un giro de ciento ochenta grados. No va a ser igual, yo voy a llegar a casa y ya no vas a estar ahí para escucharme, aconsejarme, reír conmigo. Ahora vas a tener alguien más con quien disfrutar tu tiempo. Realmente espero que a pesar de esto nuestra relación siga siendo igual, pero por lo que expresas en tu carta lo dudo…
Así como reconozco que lo primero que hice fue enojarme, admito que te quiero igual que siempre. El vínculo de padre e hija no se rompe. Y porque te quiero deseo con toda mi alma tu felicidad, me duele, que no sea junto a nosotros. Hoy, puedo decir que acepto tu decisión, no la comparto. Pero no puedo juzgarte tampoco, los sentimientos no se dominan facilmente. Quizás a futuro considere que fue bien tomada. Eso no puedo saberlo.
Nos pedís que no olvidemos que sos nuestro padre. Somos nosotros los que pedimos que no te olvides que somos tus hijos. Ojalá seamos parte de ese camino de felicidad que elegiste seguir. Porque en ninguna de las líneas de tu carta formamos parte de tu felicidad.
Espero podamos sentarnos a charlar al respecto.
Un beso.
María Julia…Tu hija.
No puedo negar que al leerla, mi primera respuesta fue de enojo. No podía entender que pensaras que somos grandes y ya no te necesitamos. Si somos grandes creo que pudiste haberte sentado a charlar con nosotros y no irte así, como un escapista. Un hijo siempre necesita de un padre, no solo en la etapa preescolar como vos pensás.
Agradezco todas las cosas que me diste y destacas en tu carta. Pero me duele que a su vez me negaras cosas que para mí son fundamentales: honestidad (desde el principio), diálogos, posibilidad de opinar…no sobre la relación tuya con mamá, sino a sobre esta situación que me involucra a mi y a mis hermanos.
¿”Días de padres e hijos”? ¡Que cosa más absurda! Todos los días se viven cosas que merecen ser compartidas. Esto me hace pensar en que nuestro vínculo va a tener un giro de ciento ochenta grados. No va a ser igual, yo voy a llegar a casa y ya no vas a estar ahí para escucharme, aconsejarme, reír conmigo. Ahora vas a tener alguien más con quien disfrutar tu tiempo. Realmente espero que a pesar de esto nuestra relación siga siendo igual, pero por lo que expresas en tu carta lo dudo…
Así como reconozco que lo primero que hice fue enojarme, admito que te quiero igual que siempre. El vínculo de padre e hija no se rompe. Y porque te quiero deseo con toda mi alma tu felicidad, me duele, que no sea junto a nosotros. Hoy, puedo decir que acepto tu decisión, no la comparto. Pero no puedo juzgarte tampoco, los sentimientos no se dominan facilmente. Quizás a futuro considere que fue bien tomada. Eso no puedo saberlo.
Nos pedís que no olvidemos que sos nuestro padre. Somos nosotros los que pedimos que no te olvides que somos tus hijos. Ojalá seamos parte de ese camino de felicidad que elegiste seguir. Porque en ninguna de las líneas de tu carta formamos parte de tu felicidad.
Espero podamos sentarnos a charlar al respecto.
Un beso.
María Julia…Tu hija.
jueves, 23 de septiembre de 2010
Carta de una madre a su hija.
¡Hola hija!
Después de pensar mucho, decidí escribirte. Me cuesta mucho hacerlo pero creo que la situación lo amerita.
Sos muy joven. Hay muchas cosas que te faltan vivir y otras tantas que no deberían haberte sucedido.
Sé que vos no elegiste llevar en tu vientre a ese niño. Debe ser muy doloroso haber pasado por lo que pasaste. No lo dudo. Y me aterra que por tu edad y la situación tomes una decisión apresurada, incorrecta.
Vos naciste, yo te di la posibilidad de que seas lo que hoy sos. Si me hubiera negado a tenerte, no hubiera sido tan feliz y vos tampoco.
Cuando vos llegaste a mi vida, yo era una adolescente. En aquellas épocas tener un hijo a los dieciocho años no estaba "bien visto", no estaba preparada para ser mamá. Yo tuve la posibilidad de elegir a tu padre. Sè que a vos te hubiera gustado elegir el padre de tu niño. La vida te presentó una situación espantosa y diferente a la mía. Y las situaciones que se nos presentan merecen ser vividas, para despuès poder decir si fueron buenas o malas. Desde lo personal, un niño que llega al mundo es siempre gratificante.
Las cosas no pasan porque sí. Es probable que hoy no lo entiendas, pero a medida que el tiempo pase, me darás la razón. Cada hecho duro nos reconforta y no prepara para lo que vendrá. Aunque no lo creas y pienses que estoy loca... que no te entiendo. Porque te entiendo y sé lo difícil que es esta situación para vos, te escribo.
No le quites a ese niño la posibilidad de ser. Él puede ser una gran alegría en tu vida como vos lo sos en la mía.
Hoy, estás shockeada por la situación, pero si tomas una decisión apresurada, puede que te arrepientas y eso no tiene vuelta atrás. Una vida perdida no tiene vuelta atrás.
La persona que abusó de ti, no usó bien su libertad, no lo imites, no hagas lo mismo. No cohíbas la libertad de ese niño. Dale la oportunidad de ser. Él tiene derecho a nacer, como lo tuviste vos.¿No te parece?
Sabes que yo voy a amar a mi nieto y si tu decisión es no criarlo, por dolor, o por lo que fuere yo lo haré gustosa. Además, son muchas las familias que no pueden tener hijos; ellos no dudaran en la adopción del tuyo. Por eso, permitile a esa criatura que tenga la posibilidad de ser querido, de vivir.
Tendrá que pasar situaciones buenas y malas - como todos - pero solo las atravesará si le das la gracia de ser.
Yo te hablo desde mi lugar de madre, no soy un médico, la Iglesia, el periodista, no. Soy mamá. Y te escribo como tal.
La decisión final está en vos. Al momento de hacerlo, recuerda que estás decidiendo sobre UNA VIDA. Te quiero y te acompaño en esto.
Después de pensar mucho, decidí escribirte. Me cuesta mucho hacerlo pero creo que la situación lo amerita.
Sos muy joven. Hay muchas cosas que te faltan vivir y otras tantas que no deberían haberte sucedido.
Sé que vos no elegiste llevar en tu vientre a ese niño. Debe ser muy doloroso haber pasado por lo que pasaste. No lo dudo. Y me aterra que por tu edad y la situación tomes una decisión apresurada, incorrecta.
Vos naciste, yo te di la posibilidad de que seas lo que hoy sos. Si me hubiera negado a tenerte, no hubiera sido tan feliz y vos tampoco.
Cuando vos llegaste a mi vida, yo era una adolescente. En aquellas épocas tener un hijo a los dieciocho años no estaba "bien visto", no estaba preparada para ser mamá. Yo tuve la posibilidad de elegir a tu padre. Sè que a vos te hubiera gustado elegir el padre de tu niño. La vida te presentó una situación espantosa y diferente a la mía. Y las situaciones que se nos presentan merecen ser vividas, para despuès poder decir si fueron buenas o malas. Desde lo personal, un niño que llega al mundo es siempre gratificante.
Las cosas no pasan porque sí. Es probable que hoy no lo entiendas, pero a medida que el tiempo pase, me darás la razón. Cada hecho duro nos reconforta y no prepara para lo que vendrá. Aunque no lo creas y pienses que estoy loca... que no te entiendo. Porque te entiendo y sé lo difícil que es esta situación para vos, te escribo.
No le quites a ese niño la posibilidad de ser. Él puede ser una gran alegría en tu vida como vos lo sos en la mía.
Hoy, estás shockeada por la situación, pero si tomas una decisión apresurada, puede que te arrepientas y eso no tiene vuelta atrás. Una vida perdida no tiene vuelta atrás.
La persona que abusó de ti, no usó bien su libertad, no lo imites, no hagas lo mismo. No cohíbas la libertad de ese niño. Dale la oportunidad de ser. Él tiene derecho a nacer, como lo tuviste vos.¿No te parece?
Sabes que yo voy a amar a mi nieto y si tu decisión es no criarlo, por dolor, o por lo que fuere yo lo haré gustosa. Además, son muchas las familias que no pueden tener hijos; ellos no dudaran en la adopción del tuyo. Por eso, permitile a esa criatura que tenga la posibilidad de ser querido, de vivir.
Tendrá que pasar situaciones buenas y malas - como todos - pero solo las atravesará si le das la gracia de ser.
Yo te hablo desde mi lugar de madre, no soy un médico, la Iglesia, el periodista, no. Soy mamá. Y te escribo como tal.
La decisión final está en vos. Al momento de hacerlo, recuerda que estás decidiendo sobre UNA VIDA. Te quiero y te acompaño en esto.
martes, 7 de septiembre de 2010
Carta de un hijo a su madre.
¡Hola mamá!
¡No sabés lo feliz que estoy! Ya pasaron algunas semanas, mis ojitos se están formando. También mis pies.
Pero, ¿Qué es lo que te pone tan triste? ¿Por qué lloras? ¿Es por qué papá no está? ¡No te pongas mal! Yo voy a ser feliz igual y vos también. Sé que él no te trató bien, pero no llores más, eso ya pasó, ahora me tenés a mí. Yo te voy a ayudar y acompañar en todo. Por eso, Dios me puso en tu camino. Él quiere que seamos felices juntos.
¿Mamá? ¿Qué pasa? ¿Por qué te acostás otra vez? si acabamos de despertar. ¡Cuantas luces! ¿Ya llegó la hora? ¿Tan pronto? ¿Qué es eso? Me duele mami. Esa aguja me está haciendo mal. No quiero que me haga mal ese señor. ¡Basta! Por favor, decile que no me saque así de tu vientre. Antes de llegar a este hueco cálido, un señor me dijo que viviría contigo, que seríamos felices y te llamaría madre.
¿No me quieres? Si es así, al menos déjame usar mi derecho a la vida. Déjame salir, estoy aquí porque Dios me dijo que te harías feliz, solo tienes que darme la gracia de nacer.
Hay familias que no pueden tener hijos, ellos gustosos me adoptaran y yo no tardaré en tomarles cariño. Mamá cualquier cosa será mejor que esa aguja lastimándome. Porque los dolores que me pueda causar la vida, voy a poder superarlos como lo hicieron otras persona, pero dame la posibilidad de hacerlo. Me estás privando de elección. Son mis derechos. Y sé que vos también tenés los tuyos. Vos no me esperabas y por miedo me estás haciendo daño. Date un tiempo para pensar tranquila. Las cosas no pasan porque sí.
A papá vos no lo elegiste, te trató mal, yo escuché a la abuela cuando dijo que había abusado de vos, golpeado, maltratado. Si no te gustó que te cohíban la libertad, no hagas conmigo lo mismo. Vos sos libre, usá bien tu libertad. No hagas como papá que la usó mal y te prohibió usar la tuya, por favor, dame la oportunidad de ser.
¡No sabés lo feliz que estoy! Ya pasaron algunas semanas, mis ojitos se están formando. También mis pies.
Pero, ¿Qué es lo que te pone tan triste? ¿Por qué lloras? ¿Es por qué papá no está? ¡No te pongas mal! Yo voy a ser feliz igual y vos también. Sé que él no te trató bien, pero no llores más, eso ya pasó, ahora me tenés a mí. Yo te voy a ayudar y acompañar en todo. Por eso, Dios me puso en tu camino. Él quiere que seamos felices juntos.
¿Mamá? ¿Qué pasa? ¿Por qué te acostás otra vez? si acabamos de despertar. ¡Cuantas luces! ¿Ya llegó la hora? ¿Tan pronto? ¿Qué es eso? Me duele mami. Esa aguja me está haciendo mal. No quiero que me haga mal ese señor. ¡Basta! Por favor, decile que no me saque así de tu vientre. Antes de llegar a este hueco cálido, un señor me dijo que viviría contigo, que seríamos felices y te llamaría madre.
¿No me quieres? Si es así, al menos déjame usar mi derecho a la vida. Déjame salir, estoy aquí porque Dios me dijo que te harías feliz, solo tienes que darme la gracia de nacer.
Hay familias que no pueden tener hijos, ellos gustosos me adoptaran y yo no tardaré en tomarles cariño. Mamá cualquier cosa será mejor que esa aguja lastimándome. Porque los dolores que me pueda causar la vida, voy a poder superarlos como lo hicieron otras persona, pero dame la posibilidad de hacerlo. Me estás privando de elección. Son mis derechos. Y sé que vos también tenés los tuyos. Vos no me esperabas y por miedo me estás haciendo daño. Date un tiempo para pensar tranquila. Las cosas no pasan porque sí.
A papá vos no lo elegiste, te trató mal, yo escuché a la abuela cuando dijo que había abusado de vos, golpeado, maltratado. Si no te gustó que te cohíban la libertad, no hagas conmigo lo mismo. Vos sos libre, usá bien tu libertad. No hagas como papá que la usó mal y te prohibió usar la tuya, por favor, dame la oportunidad de ser.
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